Tips de Educación Mental (TEM)

Tips de Educación Mental (TEM)

Decidiendo
Perdemos tiempo valioso en problemas mal planteados o equivocados y muchas veces
descuidamos un aspecto elemental a la hora de tomar decisiones: saber claramente
qué es lo que deseamos. Tips de Educación Mental (TEM). Siempre es necesario tener definido un objetivo y estar motorizados por un propósito. Esto es así porque toda decisión está ligada a un propósito y debemos ser nosotros los que determinemos conscientemente eso.



La toma de decisiones correctas forma parte de una buena educación mental. Y
a tomar buenas decisiones también se aprende.



Trata de seguir estas recomendaciones:



  • Ser
    más conscientes de las decisiones que tomamos. Reconocer y diferenciar bien
    las que se toman por hábito de las que surgen después de análisis.



  • Determinar
    cuáles son los criterios con los que tomaremos las decisiones. Cada alternativa
    debe ser analizada al detalle, no panorámicamente. Tips de Educación Mental .De esa forma podremos establecer comparaciones funcionales.



  • A
    la hora de tomar decisiones clarifiquemos nuestro propósito. Adoptemos el
    principio de simplificar con claridad. Esto no debemos confundirlo con el
    análisis de las decisiones posibles, que debe ser al detalle. Estamos en
    la antesala de las decisiones: la correcta definición de los problemas.
    Brevedad, concisión y corrección a la hora de pensar en lo que motiva las
    decisiones a tomar.



  • Cada
    decisión importante debemos tomarla en base a sopesar pensamientos y sentimientos.
    Las alternativas correctas debemos sentirlas correctas. Tips de Educación Mental (TEM). Una vez adoptada una decisión debemos llevarla a la práctica con perseverancia y serenidad; no deberíamos arrastrar el peso de la duda o la mala asimilación.



 

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Jugando con hipótesis y consecuencias

 

Cuando
pensamos, lo hacemos desde nuestros particulares "hábitos y fijaciones",
y si realmente deseamos desarrollar flexibilidad mental tenemos que hallar formas
de asumir nuevos puntos de vista o nuevos enfoques y sin sentirnos incómodos
con ello.



Una manera razonable y efectiva de ampliar nuestras posibilidades es mediante
un estilo lúdico; esto es, jugando con nuestros pensamientos, ideas e imágenes.
Quizás nos resulte tan entretenido como resolver crucigramas - para practicar
en una espera prolongada, en un viaje o en un intervalo vacío de actividades
- el juego mental de las "hipótesis ingeniosas". Tips de Educación Mental (TEM). Esto comienza con
la pregunta "¿Qué ocurriría realmente si...? y después tenemos que jugar
con todas las posibles consecuencias que se nos puedan ocurrir.



Ejemplos:



  • ¿Qué
    pasaría si todos fuéramos a vivir un milenio como promedio?



  • ¿Qué
    pasaría si nuestra capacidad de memoria fuera perfecta?



  • ¿Qué
    pasaría si los países del norte se hundieran completamente en el océano?



  • ¿Qué
    pasaría si pudiéramos prestarle atención a 20 cosas simultáneamente?



  • ¿Qué
    pasaría si percibiéramos movimiento real a razón de 70 cuadros de imágenes
    por segundo en vez de a 25?



  • ¿Qué
    pasaría si nuestras mascotas pudieran hablar?



  • ¿Qué
    pasaría si una civilización extraterrestre nos contactara abiertamente?



Especular
jugando es otra forma de desarrollar la creatividad. Disfrútalo.

 

 

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El valor del error




Tips de Educación Mental (TEM). No tengas miedo a cometer errores. Eso obstaculiza el desempeño intelectual.
Responde a los desafíos abiertamente. Es una oportunidad de descubrir errores
para corregirlos. Quienes no admiten sus fallos jamás los superan. Admitir que
nos hemos equivocado y rendirnos ante la verdad; eso es una clara manera de
avanzar y es así como avanza el conocimiento. Madurar intelectualmente implica
poder cambiar las creencias falsas, y apegarse a los errores nos hace perder
inútilmente tiempo y energía valiosos.




Recomendación:



  • Di
    en voz alta «Estaba equivocado», cada vez que te descubras en un error.



  • Si
    estás solo, dílo en el momento exacto de descubrirlo.



  • Si
    estás acompañado, espera a estar solo y dílo en voz alta.



  • Cada
    vez que te equivoques ante alguien que tenía razón, no importa el tema,
    admite ante ella que estabas equivocado.



Trata
de seguir estas recomendaciones durante más de un mes. Cuando hayas pasado por
una buena cantidad de estas simples experiencias de reconocimiento te habrás
acostumbrado a aceptar que los errores rutinarios son algo muy normal y comenzarás
a obtener muy buenos beneficios de tal reconocimiento.

 

 

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Monólogos molestos

 

Es absolutamente
normal tener un continuo monólogo en la mente. Pero muchas veces este parloteo
mental es perjudicial. Nos puede afectar emocionalmente (nos decimos - o una
voz mental nos dice - cosas que nos entorpecen o entristecen o mal predisponen)
y nos puede afectar intelectualmente (el monólogo descontrolado no nos permite
enfocarnos ni concentrarnos).



Prueba con los siguientes recursos (seguramente hallarás la ocasión de aprovecharlos
bien):



  • Re-etiquetar:
    Tendemos a ponerle etiquetas a la experiencia. Supongamos que tenemos
    una competencia o que actuamos ante público. Las palmas de las manos empiezan
    a transpirar, se nos retuerce el estómago y nos sonrojamos. Nos decimos
    que estamos poniéndonos nerviosos
    ; y con eso nuestra inquietud aumenta
    cada vez más. Por el contrario, también podemos decirnos que estamos
    sintiendo las manifestaciones de energía que naturalmente acompañan a toda
    situación importante
    . Con esto reorientamos la energía hacia lo
    que tenemos que hacer.

     



  • Re-editar:
    Es posible que estemos oyendo una voz que nos repite una y otra vez conceptos
    negativos. Puede estar diciéndonos que no servimos para nada y que nunca
    conseguiremos lo que buscamos. El truco para combatir esto es repetir la
    frase molesta en voz alta. Tips de Educación Mental (TEM). Usando las mismas palabras, pero "editándolas",
    cambiando su calidad y cualidad. Podemos tapar esa voz con la letra de una
    canción o con un recitado que confeccionemos a nuestro gusto. Si estamos
    muy complicados con una situación y la voz nos lo recuerda una y otra vez,
    entonces reduzcamos la velocidad de las palabras hasta que parezcan arrastrarse
    y veamos qué sucede. Si llegáramos a oír una voz muy molesta, sólo modifiquemos
    la calidad y cualidad de esa voz. Controlémosla "editándola"
    y haciéndola más intensa, luego más baja, más rápida, más lenta, más cercana,
    más alejada, etc.

     



  • Re-enfocar:
    Esto es aminorar la velocidad de los pensamientos y escuchar bien lo que
    están diciendo. El mejor método para lograrlo consiste en visualizar una
    fuente
    para las palabras que escuchamos, algo así como una televisión
    o una radio portátil. Imaginemos que es un aparato de gran calidad, y que
    podemos oír las palabras principales y las de segundo plano. Cuando hacemos
    esto, es mucho más sencillo no dejarse atrapar por el monólogo mental.




 

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Aprendizaje sin fin

 

Cuando
alcanzamos ciertas metas empezamos a solidificarnos mentalmente y desarrollamos
hábitos que nos liberan de seguir pensando en lo que antes estábamos obligados
a pensar. Y así es que perdemos fluidez en nuestras habilidades mentales y nos
acostumbramos a hacer lo que nos evita tener que aprender cosas nuevas.



Recuerda:



  • El
    proceso de aprendizaje no tiene fin. El beneficio de aprender es la capacidad
    para aprender más.

     



  • Aprendemos
    si queremos aprender. Ponte en una situación en que debas actuar. Explícale
    o demuéstrale algo a otra persona. Procura hacer algo que te obligue a aprender.

     



  • También
    aprendemos bien cuando nos divertimos. Explora los aspectos llamativos e
    interesantes de aquello que te propones aprender. Juega con las posibilidades.
    Experimenta sin miedos.

     



  • Confía
    en tu habilidad de adaptación. Cuando te encuentres ante una situación nueva,
    sé flexible. Mantén tu mente abierta y lista para aprender.


     




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Preguntando correctamente

 

Las
preguntas que ayudan a la comprensión se plantean con honestidad pero nunca
van encaminadas a impresionar o derrumbar a los demás. Hacer preguntas espectaculares
o abrumadoras no ayuda en nada a la comprensión, si es que estamos interesados
en ella.



  • Haz
    tus preguntas sin desafiar. Si no entiendes lo que ha dicho el que habla,
    no lo desafíes. Es mejor decir: «En otras palabras, usted piensa ...?» Si
    estás equivocado tu interlocutor te corregirá con buenos modos.

     



  • No
    preguntes para señalar los errores del otro. Es inútil evidenciar los errores
    ajenos con nuestras preguntas. Sólo las preguntas creativas sirven al que
    las hace. Antes de atacar las creencias ajenas con tus preguntas, aprende
    a basar mejor tus propias creencias.

     



  • Plantea
    preguntas, pero no cuestiones. A nadie le gusta que le cuestionen. «¿Y usted
    cómo sabe eso?» es una manera de preguntar insolente. Preguntar correctamente
    es algo completamente distinto. Cuanto menos personales sean tus preguntas,
    mejor. Formúlalas con el mayor grado posible de impersonalidad y respeto.

     



  • No
    temas hacer preguntas. Notarás que puedes aprender tanto de quienes no
    quieren
    ser interrogados como de quienes disfrutan con las preguntas.

     



  • Observa
    la actitud al interrogar y atiende a las maneras de preguntar de otras personas.
    Permanece atento y detecta a las preguntas impertinentes que otros realizan.
    Atiende a las preguntas para distinguir cuáles se plantean para obtener
    información y cuáles se plantean como críticas solapadas.

     




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Para
comunicarse mejor

 

Los
expertos en oratoria recomiendan enfáticamente los siguientes puntos:



  • Comunicarse
    es algo más que decir, también es obtener respuestas adecuadas.

     



  • Para
    comunicarnos de manera eficaz debemos aprender antes a escuchar y observar
    con atención
    .

     



  • Al
    comunicar es muy importante el estado de ánimo. Una actitud abierta,
    bien predispuesta y positiva favorece la comunicación.

     



  • Debiéramos
    dirigirnos más al sentimiento que a la razón. Siempre se entiende
    mejor el sentir que el razonar. Las razones difieren mucho según los intereses
    personales.

     



  • Tenemos
    que quitar todo lo que pueda interferir con nuestro mensaje, todos aquellos
    detalles que impidan “llegar” como deseamos. Mensaje oral e imagen deben
    complementarse con coherencia
    , caso contrario el interlocutor tendrá
    dificultad en entender el mensaje.



Ten
presente estos consejos a la hora de prepararte para realizar una exposición.
No son cosas difíciles de entender ni difíciles de aplicar.

 

 

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Para escuchar y tomar apuntes

 

Estas
simples sugerencias te ayudarán a mejorar tus habilidades para escuchar y tomar
un buen registro de presentaciones, clases, conferencias, documentales, etc.



  • Prepárate
    mentalmente
    . Haz un esfuerzo e intenta dejar a un lado las cosas que
    te distraen (las tareas de la casa, el examen pasado, los problemas del
    trabajo, una discusión reciente o cualquier fantasía entretenida) y piensa
    en lo que estás a punto de escuchar. Tips de Educación Mental (TEM). Abre tu mente a la presentación y al
    tema de la charla. La escucha y la toma de apuntes no deben ser cosas mecanizadas.
    Nunca pases por alto este requisito.



  • Piensa
    para escribir mejor
    . Cuando tomes apuntes no escribas cada palabra que
    se pronuncie en la exposición. Identifica los conceptos y las ideas claves
    y escribe la información con tus propias palabras. No seas literal.



  • Observa
    para escuchar mejor
    . Mientras escuchas observa lo que el expositor hace.
    Frecuentemente los expositores muestran lo que es importante deletreando
    enfáticamente algunas palabras, escribiendo en la pizarra o haciéndolo en
    las transparencias que van mostrando. Lo que es importante también puede
    ser señalado con las expresiones faciales, los gestos y el cambio en el
    tono de voz. No subestimes la importancia de estas señales.



  • Pregunta
    para pensar mejor
    . Cuando tomes apuntes, pregunta y reflexiona en las
    respuestas a las siguientes preguntas. ¿Cuál es el tema? ¿Qué se dice del
    tema? ¿Cuál es el mensaje o comentario principal? ¿Cómo podría ser de utilidad
    esta información? ¿De qué manera se relaciona esta información con tu vida
    y con lo que ya sabes?



Mantén
estos consejos presentes hasta que notes que se hacen hábito. Esto ocurrirá
naturalmente como consecuencia de los mejores resultados que obtendrás.

 

 

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Para leer ideas en vez de palabras

 

Una
de las partes más importantes en el desarrollo de la agilidad lectora es el
saber alternar entre la lectura mental pura (lectura de ideas sin sonidos mentales
u orales) y la lectura mental mixta (subvocalización o lectura con el sonido
mental de nuestra propia voz leyendo el texto). Pero antes de lograr cualquier
avance en este sentido es necesario este paso intermedio: lograr sentir la
diferencia entre ambas formas de leer.




La diferenciación entre los dos tipos de lectura puede ser alcanzada con los
siguientes pasos:



  • Elige
    una novela de fácil lectura
    . Necesitarás material fácil de entender
    para disminuir al máximo la posibilidad de subvocalizar. Esto será necesario
    porque incluso un buen lector tiende a la subvocalización cuando lee material
    de difícil comprensión o conteniendo frases u oraciones con palabras desconocidas
    o extranjeras.



  • Cuenta
    oralmente (sonoramente) a partir de uno en adelante, mientras lees las páginas
    intentando captar las ideas silenciosamente
    , con la lectura mental
    pura (activas el sistema de fonación con otra cosa, de modo que la mente
    no pueda subvocalizar).



  • Cuando
    puedas leer silenciosamente mientras cuentas de forma sonora, trata de hacerlo
    siempre
    en vez de subvocalizar. Procura tener suficiente práctica
    para adquirir esta habilidad completamente hasta llegar a poder hacerlo
    con material más complejo.



  • Una
    vez que puedas leer silenciosamente mientras cuentas, aumenta tu velocidad
    de lectura. Cuando tu velocidad de lectura supere las 360 palabras por minuto,
    los dos tipos de lectura se distinguirán claramente para ti.



Nota:
un lector que utilice hábilmente la lectura mental pura en vez de la subvocalización,
puede detectar más fácilmente cuando procesa mal el material porque cambia automáticamente
al modo de lectura con subvocalización. Tips de Educación Mental (TEM). El cerebro se esfuerza naturalmente
en dar significado a lo desconocido; si nos encontramos repentinamente subvocalizando
cuando normalmente leemos con la lectura mental pura, esto es una clara indicación
de que acabamos de ir más allá de una palabra mal entendida o de un grupo de
palabras que forman un concepto al que no le hallamos sentido. Si eso nos ocurre,
hallemos la definición de las palabras mal entendidas y luego reconsideremos
el concepto.

 

 

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Ayuda extra para desarrollar
una habilidad

 

Este
recurso puedes utilizarlo siempre como parte del desarrollo de una habilidad
para operar instrumentos, equipos, instalaciones o algo relacionado a cosas
que hacer con objetos. Puedes utilizar variaciones de este truco de control
de atención incluso en cualquiera de las actividades usuales de aprendizaje.



El procedimiento es extrañamente efectivo aunque extremadamente simple:



  1. Observa
    y localiza algunos puntos específicos en la herramienta o dispositivo. No
    pienses en la importancia relativa de los puntos, sólo localiza algunos
    puntos.



  2. Luego
    localiza mentalmente algunos puntos específicos pero dentro del dispositivo
    en su interior (no te preocupes por cerrar los ojos).



  3. Luego,
    con los ojos abiertos, localiza algunos puntos más en la parte externa del
    objeto.



  4. Luego,
    otra vez en el interior y percibiendo con la mente.



  5. Continua
    haciendo esto, alternando 1 y 2, durante un rato.



Este
procedimiento lo tienes que aplicar sistemáticamente - antes y después de cada
sesión de aprendizaje o práctica - siempre que te interese aumentar el dominio
o habilidad con un objeto.



Esto no sustituye al aprendizaje convencional basado en seguir instrucciones
y tener experiencias autocorrectivas de ensayo y error. Pero te ayuda increíblemente
a familiarizarte con un objeto mientras estás aprendiendo sobre él, y mejora
notablemente tu percepción y tu alerta en relación al mismo. Por todo ello decimos
que influye en mejorar tu desempeño.



Este recurso puede ayudar con la ejecución de un instrumento musical tan bien
como con los deportes. Hacer un poco de esto con el teclado de un piano o el
mástil de una guitarra, por ejemplo, puede ayudarte a mejorar tu digitación.
Igualmente, si lo haces con un balón y un arco o un balón y una canasta de baloncesto,
fíjate cómo mejora tu puntería.

 

 

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Deshacernos de lo inútil

 

Muchas
veces no nos desprendemos de las cosas por temor a descubrir tardíamente que
eran importantes, y cuando ya no las tenemos. De esta manera comenzamos a acumular
en el escritorio papeles, libros, objetos, y anotaciones inútiles o insignificantes.



Si quieres comenzar a mejorar tu uso del tiempo, entonces comienza por mejorar
tu organización en las tareas y en el ambiente en el que trabajas mentalmente.
No perderemos nuestra personalidad por mantenernos más organizados.



  1. Todo
    lo que haya permanecido más de un mes encima de tu escritorio, sin que lo
    hayas leído o trabajado, desplázalo a otra ubicación. A un archivo o a la
    basura.



Si hace
mucho mucho que no ordenas tu escritorio, ni archivas, ni tiras nada, entonces
divide los papeles en tres pilas que representan a tres categorías obvias pero
muy prácticas:



  1. Acción
    inmediata: pon en ella los papeles con lo que hay que resolver o hacer en
    ese mismo día.

     



  2. Acción
    pendiente: pon en ella los papeles para trabajar en la semana.

     



  3. Acción
    reciclado: pon en ella los papeles para archivar o tirar a la basura.





  • Trata
    de mantener el orden en tu escritorio día a día; si te resulta imposible
    llevarlo con esa frecuencia, hazlo semanalmente.



No sólo
mejorarás tu rendimiento en tiempo, también tendrás la mente más despejada.

 


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Re-Recordar

 

Supongamos
que tenemos que recordar algo y tenemos la certeza de que lo teníamos presente
pero ahora nuestro recuerdo arroja un vacío. ¿Qué podríamos hacer para recordar
esto que se nos escapa?



En vez de continuar concentrándonos en lo que no podemos recordar (cuando estas
cosas pasan solemos pensar más y más en lo que no recordamos) intentamos
“revivir” el pasado inmediato. Sí, eso. Revivir el pasado inmediato. Podría
ser retroceder y volver a avanzar desde los últimos minutos, tanto
como las últimas 24 horas o podría ser desde una semana o quincena.



El secreto en re-recordar es permitir fluir libremente a la memoria,
sin intentar enfocarla en una cosa específica. El truco está en “olvidarnos”
de lo que estamos intentando recordar y en hacer un bypass al vacío (lo
que hemos olvidado) mediante cada posible conexión con el elemento olvidado
que se nos vaya manifestando espontáneamente mientras "revivimos".




Generalmente, la mejor manera de hacer esto es “reviviendo” relajadamente todas
las experiencias que conecten de cualquier manera con lo que estamos intentando
recordar. Esta técnica trabaja muy bien en todos los casos. En esas ocasiones
en que no obtenemos el recuerdo inmediatamente, terminamos el ejercicio de “volver
a vivir”, y damos a nuestro cerebro-mente la instrucción de seguir trabajando
en el asunto subconscientemente
. Lo cual hará, seguirá trabajando en ello
en un nivel inconsciente mientras nosotros seguimos haciendo otra cosa. Dentro
de algunas horas, o días después de esta “programación”, nuestra memoria presentará
repentinamente - y en cualquier situación en la que estemos - el artículo que
habíamos olvidado.



Esta técnica de recuerdo indirecto mejora el resto de los aspectos de nuestra
memoria y además aumenta nuestra autoconfianza; por más que hayamos olvidado
algo aprendemos dos cosas importantes: que todo está archivado en nuestro inconsciente
y que tenemos un archivista muy diligente que puede solucionar cualquier
problema de memoria que le confiemos.


 


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Memorizar con el cuerpo

 

Cuando
se trata de memorizar, de estar seguros de poder recordar, todos tenemos que
hacer algo más o menos complicado para lograr asegurar el recuerdo. Repetir,
asociar, aplicar recursos mnemotécnicos. Hemos visto varios recursos para ello.
Esta vez, veremos cómo memorizar utilizando a nuestro propio cuerpo. Está dentro
de las fórmulas más simples.



Veamos cómo es:



  • Primero
    debemos tener una lista de los elementos que deseamos memorizar. Es muy
    importante que consideremos esto: debemos reducir lo que deseamos
    memorizar a un listado de palabras clave. Las palabras clave deben ser los
    disparadores del recuerdo, como cuando nos acordamos de todo lo que
    representa para nosotros la palabra "ceremonia". No es muy útil
    hacer un listado de frases o párrafos y, además, terminamos descubriendo
    que es innecesario.

     



  • Una
    vez que tenemos la lista, empezando por el primer elemento de la misma,
    nos hacemos una imagen mental del elemento. Es necesario tener una imagen
    mental del elemento, no importa si es una palabra concreta o abstracta,
    conocida o desconocida. Aquí la consigna es tener una imagen mental del
    elemento. Y esto no significa tener una imagen mental de un cartel luminoso
    con la palabra. Así que la imagen debe ser de algo tangible que represente
    para nosotros a la palabra. Ejemplos: si la palabra fuera misión
    podríamos ver mentalmente a un grupo comando, armado hasta los
    dientes
    , como los que tantas veces se ven en las películas. Si la palabra
    fuera oxaluria podríamos ver mentalmente a una osa con furia,
    o a una osa solamente. Si la palabra fuera jurisprudencia,
    aunque no supiéramos exactamente qué signifique, sabiendo que se relaciona
    con la justicia y los jueces, podríamos imaginar a un juez dictando sentencia
    en la corte o a la estatua de la justicia o a un juez, con su atuendo típico,
    cruzando una avenida por la senda peatonal
    , prudentemente.

     



  • Una
    vez hecha la imagen mental del elemento la relacionaremos imaginariamente
    y estrafalariamente con una parte de nuestro cuerpo
    . Conviene hacer
    esto siguiendo un cierto orden. Comenzaríamos por nuestro cabello y seguiríamos
    hasta los pies. Verás que tenemos suficientes partes en nuestra anatomía
    como para memorizar una lista medianamente larga. Fíjate: cabellos - nuca
    - frente - cejas - orejas - ojos - nariz - boca - mentón - cuello - hombros
    - codo - mano - pecho - espalda - abdomen - genitales - glúteos - rodillas
    - pies. Ejemplos: a la imagen mental del primer elemento podemos
    asociarla imaginariamente con nuestro cabello. Suponiendo que se trataba
    de misión, nos imaginamos al grupo comando tirando de nuestro
    cabello o cortándonos el cabello con sus armas
    . Si la palabra fuera
    oxaluria, nos imaginaríamos a la osa furiosa jalándonos del cabello.
    Si la palabra fuera jurisprudencia, podríamos imaginarnos al
    juez cortándonos el cabello
    .



Así
se procede con toda la lista. Verás que te costará muy poco comenzar a aprovecharte
de este "truco". El mejor resultado lo tendrás si realmente sabes
lo que significa cada palabra clave que hayas anotado en tu lista.

 

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Relectura para retener

 

Leer,
leer y releer no es nada malo, para muchos ha sido y es la única manera de memorizar.
Sin embargo, todo se puede mejorar. La relectura para retener tiene mejor resultado
final si está programada en una secuencia:



  • La
    primera lectura debe ser lo más rápida posible y de captación global.



  • La
    segunda lectura debe ser casi inmediatamente después de la primera. También
    de captación global. Y casi tan rápida como la primera.



  • La
    tercera lectura, esta vez para registrar en detalle, debe ser hecha antes
    de que transcurra 1/2 hora. Y debe ser hecha a la velocidad que necesites
    para captar y comprender todo.



Es necesario
un ajuste de ensayo y error antes de que te lances a memorizar por mera relectura.
Ensaya esta estrategia con textos distintos y nuevos para tí, de no más de una
página. Comenzarás a obtener buenos resultados (te darás cuenta rápido) después
de aplicarte con unos pocos textos (te aconsejamos que no sean menos de 10 textos).

 

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Interesante e Interesado

 

Un
paso básico para ser más creativos es cultivar el interés que ponemos en las
cosas y el interés que despertamos en otras personas; además, es una manera
de poner la mente en acción, muy simple y muy directamente.



Para ayudarnos, podemos seguir algunos principios.



  • Uno
    de ellos es adoptar un poco más de distensión intelectual. Por ejemplo:
    fuera de lo que conocemos muy bien, sea nuestro pasatiempo preferido, especialidad
    o trabajo, no está bien que supongamos continuamente que ya sabemos cómo
    son las restantes cosas del mundo, ni que no importaría demasiado saber
    cómo son. Tenemos que aflojarnos y experimentar cada cosa concreta sólo
    como lo que es, y no como lo que podríamos pensar que es. Esto nos vuelve
    más receptivos a lo que el "mundo exterior" nos manifiesta.

     



  • La
    consigna más sencilla es que cuando algo nos estimule con apenas un poco
    de interés, tenemos que prestarle más unidades de atención. El mundo nos
    debe interesar, y es difícil saber qué experiencias conllevan una oportunidad
    para nosotros a menos que nos sumerjamos conscientemente en ellas.

     



  • También
    podemos volvernos más interesantes. Al menos, siempre podemos sorprender
    a una persona cada tanto. Por ejemplo, en vez de decir siempre las mismas
    cosas acerca de un tema, podemos emitir una opinión que no nos habíamos
    atrevido a manifestar, o podemos hacer una pregunta clave que manteníamos
    en nuestra mente por timidez. Por supuesto, todo esto bajo la premisa de
    respetar a las demás personas.

     



  • Por
    último, hagamos un balance diario del tipo interesante/interesado: escribamos
    las ocasiones en las que hemos resultado interesantes para otros y aquéllas
    en las que algo - lo que fuere - nos ha interesado. Por un tiempo, adoptemos
    el hábito de registrar nuestras experiencias en este sentido, como un naturalista
    en tierras vírgenes.



Casi
no hay cualidad más mágica que el interés para estimular la actividad mental.
En cada día podemos sorprendernos con algo que vemos, oímos o sentimos. Y en
cada día podemos resultar una agradable sorpresa para otros.


Artículo de Tips de Educación Mental (TEM) por Portal Mentat.
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